sábado, febrero 06, 2010

cambio de espalda

- ¿Quiere usted la de perro, con posibilidad de recibir patadas y caricias? ¿prefiere la de lagarto? todo el día tirado al sol. Tambien tenemos de pinfloy, de ajofraina o de chal-ló, pero no le garantizamos salud mental
- ¿No tienen ustedes de dragón, con alas como las compresas?
...y así consiguió su nueva espalda. A los cinco días salió del hospital sin necesidad de taxis o autobuses. Flotando salió por la ventana. Iba escupiendo a la gente desde el cielo gris gritando: ¡qué pequeñitos, son como hormiguitas!

4 comentarios:

tontaround dijo...

jajaja
eres un pinfloy
queremos la anécdota de las tetitas de alonso, con la conversación preanestesia también

Ivanku dijo...

Pide y tendras:
Al entrar al quirofano me dijo el anestesista que me iba a inyectar un liquido:
- "Propofol" - dijo enseniandome una aguja con un liquido blanquecino. "Michael Jackson"..."lo mismo que a Michael Jackson"
- "Vale, pero ponedme un poco menos"
- "Si, te ponemos un poco menos"
- "Toda esa jeringuilla es para mi?. Pues si sobra algo me poneis para casa, para despues de trabajar"
- Vale, nosotros tambien nos lo tomamos
- Bueno, pero hacedlo cuando termineis conmigo
Al salir del estado anestesico, entre nubes y voces, me vino a la mente la imagen de Alonso diciendome algo. EN ese momento mi madre estaba diciendole a Aga (lo supe mas tarde) "si fuera mas pequenito me pediria la tetita"
Lo primero que salio de mi boca tras dos horas de intervencion fue un potaje cerebral:
- "Las tetitas de Alonso?" - pregunte, ya que, a pesar de mi estado amniotico yo sabia que algo no andaba bien en ese razonamiento

... y colorin colorado

illooo dijo...

ejqueee... las tetitas de alonso son mucho, transcienden fronteras fisicas y espirituales. aunque a decir verdad no seria mi primera opci´´on al despertarme de un transplante de espalda,si pudiera elegir.

malegro de que todo vaya seg´´un lo previsto por el medico sovietico. en breve prepararemos la ejcursi´´on a pol´´an...

Ivanku dijo...

Serán ustedes bienvenidos. Lo de la opción mental fue cosa de tradición: la última vez que perdí la conciencia, estaba hablando con Alonso en la puerta de mi casa. Después empezó la "era epiléptica"